3.18.2006

La Princesa Pan (Primera Parte)


Erase una vez una joven princesita, que vivia en un castillo de fantasia, torres rojas coronaban el castillo, y en la mas alta de ellas, desde la que se vislumbraba el hermoso valle, la princesita observaba cada dia el riachuelo que discurria entre los campos y huertos.


tenia un diario secreto, que guardaba lejos de las miradas indiscretas de las personas que la rodeaban y cuidaban, protegida entre las paredes del castillo, rodeada de todos los lujos, se sentia enclaustrada, y su mente no dejaba de soñar, con salir de aquel encierro.


La princesa escribia en su diario todas aquellas cosas que pasaban por su mente, los mas intimos y secretos, pensamientos, sus mas ocultos deseos de mujer, sus sueños romanticos en los que se refugiaba en unos viriles brazos, que la protegian y mimaban todos los dias de su vida.

Lo habia iniciado, para distraerse, para ocupar sus largas horas de ocio, no le gustaban las fiestas palaciegas, ni se atrevia a explicar a nadie de su sequito lo que su mente urdia, soñaba y pensaba cada hora de su tiempo, y el diario fue creciendo, desarrolandose con ella, y evolucionando tambien con ella, al mismo tiempo.


Y cada dia que pasaba se sentia mas encerrada, mas solitaria, mas soñadora y mas mujer, habia pasado de adolescente soñadora a mujer romantica, y ahora se sentia invadida de un feroz deseo de ser poseida, por alguien que mereciera su tesoro, su virginidad, su pureza y que la trasportara a mundos de placeres desconocidos, de los que solo intuia, por el juego de sus dedos en los rizos recortados de su monte de venus, nunca tocado por otra mano que la suya.


La princesa, cada noche, se entretenia en sus juegos, se retorcia en sus solitarios placeres, dejandose llevar por horas de onanismo que la enervaban, la satisfacian a medias, y la dejaban invariablemente con una angustia avasalladora.. deseaba, necesitaba ser amada, entregarse con urgencia..

Y habian aparecido ante sus pupilas, gallardos principes, apuestos, y masculinos, que a su vista inicialmente parecian adecuados, los habia espiado, paseandose por los pasillos que solo ella, que tanto tiempo libre tenia, habia descubierto en el castillo.


Y se habia sentido decepcionada, puesto que aquellos principes solamente deseaban el poder que comportaba desposarla, la riqueza, la fastuosidad, y los habia visto refocilando con la servidumbre, obligandolas a servirlos sexualmente, aprendiendo por un lado, lo qe ignoraba y que la habia excitado, humedeciendo los ropajes niveos que cubrian su escultural y bello cuerpo, haciendo sentir deseos que escapaban a su comprension, pero por otro lado, habia despreciado a aquellos hombres, que eran incapaces de guardar su deseo.

Ellos no la merecian, ella se guardaba, ninguna mano tocaria su pecho terso y suave, ningun hombre pasaria su mirada por su maravilloso cuerpo, sino era capaz de renunciar a todo, y dedicarse a ella en cuerpo y alma.

la princesita escribio la pagina en su diario, suspirando angustiosamente, pues ese mismo dia, el ultimo principe, habia visitado el castillo, y ella, como en anteriores ocasiones lo habia espiado observndole retozar con una de las camareras, sintiendose, una vez mas, decepcionada.

Apago las luces, desnudo su cuerpo, se estiro en los suaves lienzos de seda que eran sus sabanas...y su melena se desparramo por los algodonosos cojines sus manos, una vez mas, acariciaron su hermoso cuerpo y entre los gemidos quedos que exhalaba su garganta, apagados de oidos ajenos por los gruesos muros de su mazmorra de piedra, se entregó al placer solitario, acabando rendida de sueño...y durmiendo


Capitulo 2


Al despertar por la mañana la Princesa se sentia totalmente exhausta, el placer la habia ocupado largas horas en la noche, no parecia tener fin su deseo, sus ganas de disfrutar de los placeres
De la carne, se sentia pegajosa, caliente y enfebrecida, pero todo su cuerpo le dolia y
Se levanto para darse un baño caliente y relajante que la hiciera sentirse mejor.

Las trompetas de palacio resonaron, el sol estaba ya muy alto en el cielo, y ella sorprendida
Se asomo a la ventana de su torre, para aun desnuda y desde lo alto, observar como se acercaba
Un nuevo pretendiente, cabalgando sobre un soberbio caballo alazan.
No podia verle el rostro, la gente que se agolpaba en las callejas que llevaban al castillo
Se apartaban a su paso, y una modesta comitiva lo acompañaba en su llegada, con unos blasones
Al viento, un gato negro sobre una bandera blanca ondeaban desafiantes.

Ella conocía perfectamente todo el proceso, y por una vez, no sentía la curiosidad de las otras
Ocasiones, en que se habia apresurado a bajar por los pasillos secretos hasta la habitación en la que se alojaria el invitado real. Siguió bañandose, y despues de secarse y cepillar sus cabellos se vistió con sus mejores galas, puesto que sabia que el chambelán apareceria para llevarla al salon de recepción, donde, su pretendiente presentaria sus respetos a la pretendida y a su padre el Rey.

Pero esta vez, todo fue diferente, el pretendiente se habia entrevistado a solas con su majestad, y tras la entrevista fue enviado a su alojamiento, venia de muy lejos, y etaba agotado, con lo cual la
Comida se postergaria al dia siguiente, y eso molestó profundamente a la princes, que penso rabiosamente, cuan egoista era ese principe, que preferia su reposo, a contemplar su inmensa belleza.

De regreso a su torre, se detuvo, no le habia visto la cara, y decidió saciar su curiosidad, entrando por una puerta solo conocida por ella y su ama, caminó en silencio y oscuras hasta llegar a la mirilla desde la cual podia observar la camara del invitado.

Se encontraba solo, inmerso en un enorme tonel de madera lleno de agua jabonosa que aun humeaba, sus largas piernas sobresalian del tonel y su cabeza estaba girada mirando el retrato de ELLA, que coronaba una de las paredes.

Eso la sorprendió, ninguno de los anteriores habia sentido curiosidad, ni siquiera se habian fijado en su retrato y aquel solo, en silencio no dejaba de mirar la pintura.

Seguia sin poder ver su rostro, pero el se levanto y salió del tonel, cuidando de no salpicar el suelo de madera de la habitación, y secandose mientras se acercaba mucho mas al retrato de ella. Solto la toalla que lo cubria y ella sintio como unas punzadas de placer llegaban a su sexo, y como oleadas de flujo rebosaban de su vagina en solo un instante de contemplación del cuerpo de aquel hombre, sus piernas, sus anchas espaldas, su perfecto trasero, y como el acariciaba la pintura con la yema de sus dedos, lentamente…

Al girarse para volver hacia el lecho, ella se dio cuenta de la tremenda erección del principe, que sujetaba y acariciaba su miembro erguido con una mano, mientras la otra se mesaba los cabellos.
El principe se detuvo, muy cerca de la mirilla, sin verla, sin saber que tras las rendijas, la princesa lo observaba en sus intimas caricias, una princesa que llevaba su mano a su entrepierna sin darse cuenta, y que acariciaba la perla que asomaba de entre sus labios sintiendose revoltosamente caliente, mientras observaba con unos ojos enormes el falo del principe, que lo acariciaba mas fuertemente y con mas rapidez.
Los ojos de la princesa observaban el glande morado lleno de sangre que aparecia y desaparecia de us ojos, escucahba los gemidos y jadeos del principe mientras se masturbaba, y ella solo pensaba en como desearia lamerlo, chuparlo, tragarlo y beber directamente del pene el semen, el licor que ella tanto deseaba beber, emborracharse de el y no dejar perder ni una sola gota.

Al cabo de un breve instante, el principe grito con fuerza, sus dos manos recorrian su miembro muy deprisa y ella vió como el semen salia disparado, hacia la mirilla, hacia donde ella se encontraba y como la salpicaba en un labio, y como su lengua recogia la gota para saborearla y sentirse toda ella sacudida por un estremecimiento que la hizo casi perder el equilibrio en un orgasmo repentino, que se produjo al saborear aquella gota perdida de semen, pero a la princesa le parecio el mas delicioso nectar y despues de haberlo probado queria mas, mucho mas…

El principe, se detuvo, jadeaba, y su miembro se fue relajando mientras el se limpiaba pulcramente con la toalla que habia dejado junto al tonel y se estiraba en el lecho despues de apagar las velas que iluminaban la estancia….

Asi a oscuras, la princesa, aun afectada del enorme placer que habia sentido con la contemplación del cuerpo desnudo del joven principe llegó a su habitación, precipitandose sobre la cama y despojandose del hermoso vestido que lucia, y dirigiendose despues hacia su diario secreto…muy nerviosamente, empezó a escribir…

Hoy ha sido muy diferente… hoy se, que por fin un hombre ha despertado mis instintos mas primitivos y los ha hecho salir a la luz…hoy soy mujer y me siento atraida…que sera de mi mañana…

Y cerrando el diario tras solo dos lineas de escritura se fue hasta la cama…


Capitulo 3

Se despertó con el sonido de una tormenta, las gotas de lluvia que repiqueteaban contra los cristales de la ventana, y los truenos que se iban repitiendo, el cielo estaba oscuro, apenas se veia nada, pese a que debia ser una hora ya avanzada de la mañana, la Princesa se levantó y se lavo rapidamente, queria ir a mirar que estaria haciendo el principe, no sabia exactamente porque, pero le parecia completamente diferente a todos los quehabia visto hasta ese momento.

Decidida paso por el comedor para tomar un zumo de naranja y unos pasteles que le preparaban cada mañana, oliendo la sala a los aromas dulces de los pastelitos y con las luces encendidas porque las ventanas seguian reflejando oscuridad en el exterior.

Su padre entró en aquel momento acompañado del principe hablando ambos muy animadamente, sin darse cuenta de la presencia de la princesa, y ella los siguió con la mirada mientras se dirigian a unas butacas donde tomaron asiento.

Ella siguio desayunando mientras ellos hablaban, y viendo que no la habian visto,se levanto y coloco dos tazas en una bandeja y la cafetera y tomandola entre sus manos se dirigio hacia ellos.

- Buenos dias padre, veo que estas tan enfrascado en tus asuntos que no saludas a tu hija

Los dos hombres se giraron sorprendidos, y levantandose el principe aceleradamente para reverenciar ceremoniosamente a la princesa, mientras el padre sonreia y le decia a su hija que le presentaba al principe Miscit.

Ambos se miraron, y fue como si el tiempo se detuviera, cada uno miraba a los ojos al otro y se sonreian sin decirse nada, estuvieron observandose asi largo rato, hasta que fueron interrumpidos por el carraspeo del Rey

- Pensais pasaros asi todo el dia?

Ambos se sobresaltaron y enrojecieron, ella se disculpo y tras servir el café a los dos hombres se despidio, hasta la hora de comer.

Al salir de la sala, el corazon de la princesa latia desbocado, y todo su cuerpo estaba muy acelerado, camino por los pasillos hasta su habitacioo donde se desnudo, para darse un baño que la calmara, mientras seguia lloviendo a mares en el exterior, pero ni siquiera las caricias calidas del agua calmaban su nerviosismo, por primera vez en su vida, se sentia atraida por un hombre, y ella misma se sprorendia de la intensidad de su deseo por el.

Cuando se quiso dar cuenta se habia puesto un camison blanco sin nada mas por debajo, y caminaba por los ocultos pasadizos hacia la habitación del principe, sabiendo que estaba con su padre, queria entrar en ella, y observar sus objetos, saber mas cosas de el

Y con mucho cuidado llego a la trampilla oculta que daba acceso a las habitaciones del principe, paseandose por ella en silencio, acariciando sus ropajes, oliendolos y abrazandolos sin darse cuenta.
Tan ensimismada estaba que no se dio cuenta de que la puerta se abría y que el principe entraba en silencio, se quedo mudo y petrificado al ver a la princesa sentada en su lecho, abrazada a sus ropas y etuvo tentado de volver a salir, pero se quedo muy quieto.

Ella se estiro boca abajo sobre la cama, y el olor del hombre que la estaba volviendo loca la excitaba, una de sus manos se fue desplazando hasta su entrepierna, y empezó a acariciarse, despacio, muy despacio, se giró y subió el camisón hasta su cuello, dejando a la vista del principe silencioso su maravilloso y voluptuoso cuerpo, contemplandola totalmente excitado, sin saber que hacer ni que decir…
Ella siguio con su juego, llevando los dedos a su boca, lamiendo los flujos de su sexo y saboreandolos de sabrosos que eran, los volvia a llevar a su vagina, abriendola y penetrandola, mientras sus pezones apuntaban al techo y los gemidos escapaban de su garganta y se movia agitadamente sobre la cama, levantando su culito, apoyandose en los pies, mientras varios dedos penetraban su coñito virgen de hombre, hasta empezar a gritar totalmente traspueta; el principe, totalmente excitado se levanto y se desplazó hacia la puerta de la habitacion con mucho cuidado y abriendola muy lentamente salió de ella, respirando aliviado por no haber sido descubierto, mientras unultimo grito de placer escapaba de la garganta de la princesa…que se abandonaba al relax del placer obtenido.

El principe acomodó su masculinidad mientras iba caminando en direccion opuesta unos diez metros..donde se paro y empezo a toser de manera forzada, mientras caminaba con sonoros pasos de vuelta a la habitación, esos sonidos despertaron a la princesa de su agitacion levantandose de un salto y corriendo hacia el acceso oculto a la habitacion y en el mismo moemnto que el principe entraba, ella salia, quedandose el sorprendido de no encontrarla alli, sin saber que ella le observaba desde la mirilla, el se acerco a la cama, dejandose caer sobre ella, donde el olor a sexo de mujer, se sentia totalmente fresco, se volvio a levantar con su miembro totalmente erecto dibujandose y sobresaliendo de sus vestiduras, moviendose por la habitacion buscando la salida oculta.
Sin encontrarla, paso por delant de la princesa que seguia con su mirada el magnifico bulto del principe, y sus manos se agarraban los brazos con fuerza, ella en aquel momento deseaba liberarlo, chuparlo, mamarlo y sorberlo hasta arrancar el semen que seria el unico alivio para su sed, y tambien sentia como palpitaba su coñito, deseando sentir dentro de el el falo principesco, el unico que habia deseado sentir, soprendiendose ella misma de con que facilidad se habia sentido tan atraida por él.

Seguia mirandolo, el parecia decepcionado, y ella se preguntaba si la habria llegado a ver, y conuna sonrisa traviesa en el rostro, penso que si l habia visto, debia haberle gustado lo que vio…asi que atreviendose un poco mas, acerco sus labios a la mirilla y siseo las palabras..principe, principe, acercaos..

El, las escucho y se giro sin ver nada, ella repitio su llamada y el se fue acercando a ella, separados por una pared, encontró la mirilla y acercandose a ella contestó..

- sois vos? Princesa?
- Si, soy yo, pensareis que soy una loca, pero he entrado en vuestra camara mientras no estabais
- Es vuestro palacio alteza, podeis entrar en todas partes, habeis encontrado lo que buscabais?
- Si…y …no, pero quizas lo encuentre otro dia..

Y sonriendole y mandandole un beso con su mano, se levanto y desapareció, dejando al principe solo, excitado y nuevamente sorprendido.



Capitulo 4


Al dia siguiente, el principe estaba inquieto, no habia podido pegar ojo durante toda la noche, pensando en la princesa, que habia estado en su habitacion, y habia intercambiado palabras a traves de la pared con ella, la princesa lo atraia, le gustaba, la deseaba y no hacia otra cosa que pensar en ella, y por otro lado, teniendo en cuenta lo sucedido con todos los aspirantes anteriores a su amor, la princesa estaba mostrando un interés en el del que por lo que sabia, no habia existido anteriormente con los otros pretendientes.

Desayunó frugalmente, se vistió y salió en busca del Rey, tenian que dar un paseo a caballo por los alrededores del palacio, y lo encontró en la sala del trono, charlando amigablemente con algunos de sus consejeros, saludo y fue saludado por todos los presentes, y fue invitado a participar de la charla, cosa que hizo con no demasiado interés, pues su mente estaba ocupada en pensamientos mas intimos y particulares, se sentia observado constantemente, aunque miraba a su alrededor sin ver a nadie, pero tenia razon, en esa misma sala, detrás de un cuadro enorme que representaba el castillo en el que se alojaba, dos hermosos ojos le observaban, con un rostro angelical, en el que se dibujaba una sonrisa, la princesa contemplaba al principe, ya estaba convencida que le gustaba, si, le gustaba mucho, y le deseaba a el, no era una fantasia, ni un capricho, era la pura realidad, y su corazon se aceleraba al verle caminar, al ver como su cabeza giraba y buscaba sin saber que buscaba, al observar sus ojos, y todo su cuerpo se estremecia cuando le recordaba acariciando su miembro erecto, sin saber que estaba siendo contemplado, su sexo palpitaba de deseo, se humedecia inmediatamente y sus dedos se dirigian inconscientemente hacia ese lugar tan deseado por el principe, si, ella tambien se daba cuenta que lo que el principe sentia por ella era real, y que podia crecer mucho mucho mas si se lo proponian ambos.

El Rey disolvió el pequeño conclave para tomar al principe por el hombro y salir hacia las caballerizas, la princesa entro en la sala por la puerta secreta oculta a las miradas indiscretas y les observo primero desaparecer en el interior de las reales cuadras, y mas tarde salir montando unos elegantes y espectaculares caballos negros como el azabache, cuyos pelajes refulgían bajo la luz del sol de la mañana.
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Al llegar el atardecer, la princesa que habia estado toda la mañana ocupada bañandose, perfumandose, y vistiendose de forma espactacular, habia estado charlando con sus amigas que la habian visitado y la habian encontrado radiante y bellisima, no habia salido de su cuarto puesto que estaba bien con sus amigas, comiendo en los aposentos en compañía de ellas, y bromeando con los pretendientes rechazados e interesandose en como el actual, aun seguia en palacio y no habia vuelto a su lugar de origen, pero la princesa no opinaba, solo escuchaba, reia, y por momentos se dedicaba a divagar sin darse cuenta de su ensoñacion, mientras sus amigas la miraban y se reian, dandose cuenta de que su princesa era una mujer y que en ese momento estaba sintiendo cosas que hasta ahora no habia sentido..

Finalmente llego la hora de la cena, las amigas se despidieron, y la princesa bajó al comedor real
Donde esta vez y a diferencia de las anteriors, la princesa habia dispusto que se sirviera la cena en una mesa redonda de dimensiones reducidas, para poder estar mas proximos los 3 comensales durante la misma..

El rey y el principe la estaban esperando, y la saludaron prestamente nada mas entrar, a lo que la princesa correspondió acercandose a su padre y besando sus mejillas tras revrenciarlo, y al principe sonriendole mientras extendia su mano aromaticamente engalanada al principe para que la besara.

La cena sin resultar opipara fue excelente, y transcurrió en un ambiente cordial, la princesa hablaba con su padre y preguntaba al principe sobre temas de su pais, mientras este contestaba y el Rey observaba con mirada jocosa a los dos jovenes que ante el se estaban conociendo, hasta llegado el momento de los postres, el Rey se incorporó sugiriendoles que con la noche tan hermosa que tenian podrian pasear un rato por los jardines mientras el se ausentaba para retirarse a descansar, ya era mayor y no aguantaba como antes las largas veladas.

La Princesa enrojeció levemente pero complacida, y el principe se levantó solícito para ayudar a la princesa a levantarse, y tomandola de la mano salieron de la sala, tras desear al Rey buenas noches y dirigiendose a los jardines.

Caminaron bajo las copas de los pinos y abetos, hablaban y hablaban, sobre musica, sobre libros, sobre paisajes, el tiempo parecia haberse detenido, mientras su paseo les llevaba por la avenida de platanos gigantes que se abrazaban por encima de sus cabezas, dejando pasar magicamente rayos de luz de luna entre sus copas, iluminando el camino de ambos principes, hasta que se hizo un silencio, y la princesa se detuvo.

El principe la observaba, y se interesó por su silencio y por el motivo de la parada

- No os encontrais bien alteza?
- Si (respondio la princesa), en realidad estoy muy bien
- Quereis regresar a palacio? Indico el principe señalando el camino de vuelta..
- Principe……si que deseo regresar, pero..
- Decidme alteza, lo que vos deseeis solo teneis que pedirlo
- Deseo regresar sola……pero primero deseo que marcheis vos, id a vuestra camara, necesito sentirme sola unos instantes y pensar en algunas cosas…
- Como vos deseeis alteza

E iniciando una reverancia de despedida, fue detenido en su movimiento por la mano de la princesa, que acercandose a el, y tomando con su mano una mejilla del principe acerco sus labios a los del hombre para depositar un suave, pero muy calido beso en ellos y separarse acto seguido con una sonrisa muy especial en su rostro.

- marchaos ahora, y recordad, id directamente a vuestra camara..
- Asi lo hare alteza, (casi tartamudeando, pero feliz y sorprendido por la muestra de la princesa)

Y lentamente el Principe tomo el camino de vuelta, girandose cada pocos pasos para mirar a la princesa que le seguia en su caminar con la mirada.

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La princesa suspiró, habia dado un paso que nunca antes habia dado, sentia la sangre recorriendo su cuerpo a toda velocidad, y sentia tambien su corazon palpitado como loco, un calor que la embargaba, era la excitación, la atracción, y todo lo que el principe la hacia sentir.

Finalmente se decidió a avanzar, por un camino diferente al del principe, mas recto y que la llevo a una puerta de servicio que abrió, y entro en el castillo, dirigiendose a los pasillos secretos que tan bien conocia, hasta llegar a la camara del principe, que aun estaba vacía, puesto que el aun debia estar llegando al castillo, aunque ya no tardaria mucho.

Entró en la camara y colocó un pequeño banco forrado te terciopelo ante el lecho del invitado real, y se desnudó lentamente, muy lentamente
Su cuerpo se iba descubriendo iluminado por la luz de la luna que se filtraba por la ventana, y sus perfectos pechos coronados por unas aureolas rosadas y erectas por la excitación aparecieron en toda su plenitud, como su vientre liso y finalmente sus piernas, con su sexo que sin poder verse, estaba humedo y palpitante…
Aparto sus ropajes y se estiró sobre la cama, acomodandose en ella, con varios cojines en su espalda y con las piernas semiflexionadas y separadas…se dispuso a esperar..

Al cabo de pocos minutos, la puerta de la habitación se abrió y el principe entró en ella..dirigiendose a la lampara de aceite para encenderla se fue despojando de la capa, del chaleco y del jubon quedando tan solo cubierto por el pantalon y las botas, mientras la luz que la lampara de aceite irradiaba permitia a la princesa observar su torso atletico y hermoso, su espalda amplia y musculosa, encendiendo aun mas el deseo de su intimidad..
El principe enfrascado en sus pensamientos se quitó las botas, dando unos saltitos divertidos sobre uno de sus pies mientras se quitaba la primera, y sin perder el equilibrio, repitiendo el proceso con la segunda.
Finalmente se quitó el calzón quedando completamente desnudo, recogió toda la ropa y la colocó sobre un pequeño baul, y al girarse para dirigirse a la cama, descubrió la imagen de la princesa, desnuda ante sus ojos, con su cabellos desparramados sobre las almohadas, su cuerpo hermoso, joven y lozano, se mostraba ante el, sus pechos apuntandole a el directamente, y una de las manos de la princesa, jugueteaba con uno de sus pezones, mientras la otra reposaba justo por encima de su sexo abierto ante el principe, mientras las somobras que la lampara de aceite creaba, hacian que la vision del sexo femenino apareciera y desapareciera.
El Principe se acercó mudo de asombro hacia el lecho, mientras notaba y la princesa veia, como su miembro se ponia erecto casi instantaneamente, al llegar a los pies de la cama, ella le mando sentarse en el pequeño banco, susurrandole..

- Mi querido principe, quiero ofreceros un regalo, y quiero que vos me ofrezcais el mismo, pero no nos vamos a tocar…observadme, y dejame que os observe…

El principe incapaz de articular palabra se sentó en el banco sin apartar la mirada de la princesa que empezaba a acariciarse ante sus ojos
Tomando sus pechos entre sus manos, jugueteando con los pezones, pellizcandolos y llevando una mano a sus labios para humedecerlos y mojar con ellos sus aureolas erectas, bajar sus manos por su vientre, hasta su sexo y muslos, y separar los labios para mostrar su vagina, brillante por la humedad que la lubricaba, y rosada intensamente por la excitación, al mismo tiempo que la princesa se acariciaba, pequeños gemidos sescapaban de su gargante, los dedos se movieron por su clitoris, por sus labios, penetrando la vagina con un par de ellos, y moviendo su cuerpo con el placer ue le producian sus caricias, multiplicado por la vision del principe, excitadisimo con su pene enorme duro que se balanceaba ante ella, mientras ella seguia masturbandose, penetrandose con los dedos y apretando sus pechos turgentes entre sus manos, casi le gritó en su paroxismo…

- Acariciaos…por favor…dadme ese regalo…

Y el principe tomo su miembro con su mano, bajando la piel que cubria levemente su glande, mientras unas pequeñas gotitas de liquido preseminal, salian del pequeño orificio, las extendio por su glande con mucha delicadeza, y tomando su enorme miembro con las dos manos, empezo a masturbarse de pie ante el lecho, mientras la princesa seguia con sus caricias, en un juego excitante, pero sin llegar a tocarse…solo se contembplaban, la princsa estaba a punto de llegar a su orgasmo, y los gemidos se convirtireron en grititos de placer, mientras el principe seguia moviendo sus manos, ora una, ora otra, ora amabs sobre su miembro, o acariciando sus testiculos y pezones, llegó el orgasmo salvaje de la princesa, que excito hasta la locura al principe, contemplando com el joven y bello cuerpo se arqueaba, como la princsa mordia su labio inferior y sonreia de felicidad y placer con su orgasmo para quedarse al fin relajada, satisfecha y observandolo atentamente

El principe era ahora quien gemia, quien enfebrecidamente meneaba su mano a toda velocidad arriba y abajo recorriendo mil veces su pene erecto, sentia como le quemaba al notar el semen que desde sus testiculos ascendia rapidamente hasta llegar el momento supremo, donde un grito animal escapó de su garganta, al mismo tiempo que sin dejar de mover su mano, varios disparos de semen surgian de su pene, salpicando el lecho, su vientre, sus manos, u el suelo, mientrras la princesa se incorporaba a 4 gatas y se acercaba para contemplar mejor el orgasmo de su principe…

Finalmente las manos del hombre se fueron ralentizando y la princesa en un gesto picaro, alargo uno de sus dedos hasta la apunta del glande principesco para tomar una gotita de semen que llevo a su boca, saboreandola dichosa, y a continuacion, llevo uno de sus dedos a su vagina, retirandolo brillante de su flujo y llevandolo a la boca del principe..que lo lamio golosamente hasta que ella con una risita lo retiro y saltando de la cama corrió hasta la puerta gritando como despedida

- Me ha encantado alteza, gracias por vuestro regalo, espero que hayais disfrutado del vuestro..

Y sin darle tiempo a contestar salio desnuda de la habitación corriendo hasta su camara en el silencio de la noche.

Llegó agitadisima, feliz, soprendida por su audacia, halagada por el respeto que el principe habia mostrado, y reia internamente imaginandolo al pobre en su habitacion preguntandose que habia pasado, porque desaparecia y sin entender nada, aunque esperaba que le hubiera gustado lo sucedido, se dirigio a su diario y escribio rapidamente todo lo que habia sucedido, para cerrarlo con una sonrisa, saltar sobre su mullida y comoda cama, cerrar los ojitos y ponerse a dormir..



Capitulo 5

El Principe se despertó ya avanzada la mañana, sus sueños habian sido agitados, humedos, calidos, llenos de fantasias realizadas, y no habia parado de dar vueltas en su cama, las sabanas de seda yacian en el suelo y el desnudo, y ya más descansado decidio darse un baño y bajar al patio del castillo, hoy tenia entendido iba a celebrarse una fiesta, y ya debian estar a punto de comenzarla, miró por la ventana viendo una gran agitación en el patio y en la parte exterior del castillo, pero no se entreteuvo mas y se metió en el enorme tonel con agua humeante que ya estaba preparado para su baño, al estar alli, acariciado por la calida agua, recordaba a la princesa, su rostro, su sonrisa, sus gemidos de placer, su orgasmo, y sobre todo, como le miraba, como sus ojos le dedicaban caricias al posarse sobre el…pero enseguida sacudió su cabeza, no podia seguir asi, se pasaba el dia pensando en ella y todavia no estaba seguro si lo de la noche anterior habia sido un juego o simplemente era que lo que el sentia era correspondido de igual manera, pero que duro habia sido tenerla ante el desnuda, estar ante ella desnudo y ni siquiera poder tocarla, ni penetrarla!

Cerró su mente a tales pensamientos y siguió enjabonandose cuidadosamente, queria estar perfectamente limpio y oloroso para cuando se encontrara con la princesa.

En los patios del castillo se habian organizado pequeños tenderetes, algunos para vender comida, otros bebidas, algunos organizaban juegos como tirar latas con unas piedras, o colocar aros en los cuellos de las botellas, y tambien los habia que con naipes querian engatusar a los despistados.

La gente paraecian saber todos lo que hacian o debian hacer, caballos y peatones circulaban, el griterio era ensordecedor y se elevaba hasta la ventana donde la princesa con una enorme y preciosa sonrisa en su rostro miraba habia abajo oliendo, escuchando y disfrutando como nunca antes de todas esas sensaciones.

Sus camareras le habian preparado sus ropas, y antes de eso la habian bañado, preparado un frugal desayuno y cepillado sus cabellos dejandolos preciosos y hermosisimos.

Y ahora la acabaron de ayudar a vestirse, con un vestid blanco cubieto de multiples y vaporosas telas transparentes pero que al ir amontonandose unas encima de otras no dejaban ver nada del cuerpo escultural de la princesa, que sonrió complacida al contemplarse en el espejo de su alcoba.

Y con su mejor sonrisa en el rostro bajó hasta el salon del trono donde esperaba encontrar a su padre El Rey.

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Habían transcurrido muchas horas del dia, el Principe y el Rey habian estado presentando sus respetos a todos aquellos invitados a las reales fiestas, y haciendo relaciones, mientras la princesa caracoleaba entre los invitados y entre los tenderetes y cuchicheaba divertida con sus amigas por los rincones, pero sus ojos siempre acababan encontrando los del principe que invariablemente buscaba los de ella.

Sus miradas eran declaratorias, las sonrisas que se dibujaban en sus rostros tambien, las caidas de ojos de la princsa cada vez mas erotizantes, y el principe comenzaba a tener serios problemas para concentrarse en lo que debia hacer y decir.

Finalmente, y despues de una opipara cena para todos los invitados amenizada por acbrobatas y malabaristas, que jugaban con cualquier elemento, como cubos, escobas, antorchas o platos, y afortunadamente sin mayor estropicio, llego la hora del baile real, una brigada de lacayos, retiraron las mesas, dejando solamente los asientos de los invitados y separando unas pesadas cortinas color rojo sangre, los musicos que aparecieron de repente, iniciaron los compases de unas animadas polkas que hicieron salir a la pista a unas cuantas parejas a bailar y girar por el espacio libre entre las mesas.

El Rey señaló al principe que la Princesa estaba esperando salir a bailar, y solicitamente se levantó para dirigirse en su busca y pedirle caballerosamente si querria bailar con el, a lo que ella cubriendo ligeramente su boca con su mano, respondió afirmativamente.

Tomando la mano de la princesa, se dirigieron a la pista de baile, y empezaron a girar y bailar junto al resto de parejas, la musica los envolvia y transportaba y se fueron sucediendo las canciones, mmientras los bailarines se movian sin cesar, mirandose a los ojos y sintiendo que el tiempo no existía, y que no habia nadie mas en el mundo, hata que finalmente
La musica cesó..

Se habian quedado solos, no habia nadie mas, las estrellas lucian en lo alto del cielo que se veia a traves de las abiertas puertas de la terraza, y jadeantes, todavia por el esfuerzo que sin darse cuenta acababan de realizar, salieron a respirar el aire fresco de la noche.

Ajenos al mundo que les rodeaba, ambos jovenes charlaron largo y tendido sobre sus miedos e ilusiones, la princesa conto al principe que hasta su llegada habia desconfiado de todos los hombres que la habian cortejado, que los habia espiado, viendo como se refocilaban con la servidumbre o con prostitutas, y que no la querian, nni la deseabana ella, sino al dinero de su padre, y por eso los habia rechazado a todos, hasta ahora, que sin admitirlo, estaba llegando a una situacion que no pensaba dias atrás se fuera a producir nunca.

Él, respondio con identica sinceridad, contandole sus miedos a ser rechazado pro ella, teniendo en cuenta la larga lista de pretendientes que habian vuelto a sus casa con el rabo entre las piernas, y nunca mejor dicho.

Pero que el desde que la vio, no podia concebir estar alejado de ella, no respirar su mismo aire, ni tenerla en su cama, a su lado en todo momento, y que no sentia ningun miedo en declarar que se habia enamorado totalmente de ella y que la queria hacer su esposa.

La princesa sonrió, era tan feliz en aquel instante, que no queria estropearlo con palabras, puso un dedo en los labios del hombre, para impedirle hablar, y tomandolo de su mano, lo condujo por las escaleras, y solo vistos por los ojos de alguno de los ultimos servidores reales que limpiaban la sala como ambos jovenes se dirigian a la torre donde la princesa tenia su habitación.

Al llegar a ella, todo estaba oscuro, las velas y los candiles apenas habian iluminado el recorrido de ambos jovenes para evitar que cayeran al suelo, pero llegaron, estaban ante la puerta de la camara de la princesa, que abriendo la puerta y girandose hacia el joven que la acompañaba, se colgo de su cuello para besarlo apasionadament en la boca.
Instantaneamente, sintió como el miembro viril se apretaba contra su bajo vientre, y ella misma notaba como su clitoris y su vagina parecian titilar, y mandarle avisos muy humedos del placer que estaba a punto de sentir..

Aún besandose se adentraron en la habitación, y el principe cerro de un taconazo la puerta, notaba los pechos turgentes de la mujer que amaba y deseaba apretarse contra su pecho, la calidez de su piel y las bocas unidas los erotizaban al maximo

Las manos se movian avidas de conocer, de explorar, de acariciar, y las piezas de ropa fueron desapareciendo de ambos cuerpos como por arte de magia, hasta quedar completamente desnudos y en pie, abrazados con tanta fuerza que parecian fundidos, se dirigieron con riesgo de caida hasta cama en la que la princesa empujo al principe que cayo de espaldas sobre ella y divertidamente se apoyo sobre sus hombros para mirar a la princesa que se acercaba a su miembro y lo tomaba en sus manos, sintiendolo duro y caliente, notando como latia con la snagre que lo llenaba en su mano, y el olor que dejaba escapar, olor que la hacia titilar su coñito, recordandole que el queria sentir aquel miembro en su interior, pero de momento siguio acariciandolo y moviendo su mano por el de arriba abajo una y otra vez, y lamiendolo y recorriendolo con su lengua muy despacio hasta que decidió llenar su boca con el y succionarlo glotonamente, haciendo que el principe empezara a gemir de placer, mientras la mano acaricaiba sus testiculos y su ano, proporcionandole al mismo tiempo otros puntos de placer que enviaban junto a su pene, sensaciones a a su cerebro adolescente.

La Princesa segui mamando aquel miembro que cada vez estaba mas duro y mas grueso, le gustaba sentir la rugosidad d elas venas hinchadas que recorrian el pene, saborear las gotas de liquido que supuraba el glande excitado y amoratado, sentir el calor, y mientras su propio sexo parecia una caldera desbordante de caliente y humeda, seguia chupando y chupando mienras el principe tomaba su cabeza y empujaba con sus nalgas penetrando la boca de la princesa con mas fuerza e intensidad, el ritmo era frenetico y la princesa queria gozarlo, queria la leche caliente, espesa, abundante y sabrosa del principe, y la queria ya……dejo por un instante de chuparla para que su mano agarrara fuertemente el miembro y lo sacudiera con fuerza arriba y abajo, mientras con mirada lujuriosa miraba al principe susurrandole y mirandolo a los ojos..

- Adoro tu polla..quiero tu leche…quiero ver como me salpica y bebermela!!!

Y siguio masturbandolo, mientras el ya no podia aguantar mas y eyaculaba sobre la cara y boca de la princesa que avida del semen, volvia a introducirse el miembro en la boca, succionandolo hasta la ultima gota de los varios disparos de leche que se sucedieron, y ella los trago satisfecha de tener lo que tanto deseaba, pero sigui mamando, manteniendo el miembro duro y caliente, mientras sus dedos recogian los ultimos restos de semen que se habian escapado inicialmente, y cuando estaba segura que el principe volvia a estar excitado se sento sobre el vientre masculino, dejando que la humedad de su vagina resbalara por sus nalgas y muslos y mojara el vientre, y fue bajando lentamente hasta que los labios vaginales aprisionaron el miembro, mojandolo de sus flujos mientras la smanos del principe apretaban los pechos turgentes y aterciopelados, jugueteando con sus pezones, la princesa no dejaba de moverse, frotando el miembro con su sexo, y sintiendo las palpitaciones internas de su coño cada vez con mas fuerza…

- Metemela principe, metemela ahora mismo

Y levantandose solo un poco, el miembro se dirigio hacia la vagina, penetrandola de un solo empujon, el momento tantas veces imaginado, sentirse llena de Él, cabalgandole, apretando los musculos de su vagina para que no se escapara, se movio muy despacio, queria gozarlo, las manos del principe apretaban sus pechos, encerrando los pezones duros y erectos como nunca entre sus dedos, y sentia como aquella polla la atravesaba hasta empalarla por completo, y se movia frotando su clitoris contra el vello pubico del principe, inclinandose hacia el para que mordiera y chupara sus pezones.
Empezó a moverse dejandola resbalar entre las calientes y humedas paredes de su vagina, y volviendose a dejar caer sobre ella para sentir como se volvia a clavar en sus entrañas, haciendo cada vez los movimientos mas rápidos, hasta que casi saltaba sobre aquella polla, que se mantenia cndente como un hierro a fuego vivo, y tan dura como el diamante, los jugos que se escapaban mojando o mas bien bañando los testiculos de su amante, y mordiendose los labios, gimiendo quedamente hasta no poder mas, el placer que tanto habia esperado se presentaba ante ella en toda su inmensidad, era tan hermoso, tan vivido que no se lo podia creer, su cuerpo se volvio a erguir, y apoyando su manos sobre las rodilla del principe se echo hacia atrás, para sentirla totalmente dentro de el, mientras ella ttenia su orgasmo, un orgasmo que la hizo eyacular y bañar al principe en sus licores, mientras su boca se abria y un grito de placer llenaba la camara mientras las convulsiones del orgamos la sacudian totalmente hasta quedarse quieta, apretando la polla, todavia dura en su vagina.

Abrió los ojos, y sonrio mirandolo, el estaba desencajado, se seguia moviendo apretando, empujando y ella volvio a cabalgarlo avida, saltaba y sentia la polla clavandose una y otra vez, volvia a sentir el placer, volvia a temblar y estremecerse y sentia como el vivia las mismas sensaciones, noto el primer chorro de semen escpar de la polla y chocar contra su vagina, tan calida y tan agradable que su orgasmo se produjo de nuevo al mismo instante que el del principe que seguie eyaculando y bañandola internamente con su leche, los sonidos de la polla entrando y saliendo del coño, del intimo y sexual chapoteao que producian, hasta que quedo rendida y cayo sobre l epecho masculino, sin dejar que la abandonara de su interior…lo besó…

- No te salgas amor mio…sigue dentro de mi…te necesito, te he necesitado siempre ahí…

Y el principe acariciando su espalda, sus cabellos y besandola sin parar permaneció unido a ella hasta que el sueño los venció…



Capitulo 6

A la mañana siguiente el principe fue el primero en despertarse, durante la noche y el sueño se habian separado y juntado varias veces, abrazdos, dandose la espalda, eran dos cuerpos jovenes y no se estaban quietos, pero al abrir los ojos encontro su rostro dormido frente a el, hermoso, sensual, calido…una sonrisa apareció en su rostro y no pudo evitar que la yema de los dedos de su mano, acariciara las mejillas teñidas de un color rosado.

Se levantó de la cama, no podia dejar que le descubrieran en la habitacion de la princesa las camareras y sirvientas asi que tomando su ropa y vistiendose precipitadamente, se acercó a la hermosa durmiente y depositó un beso en sus cabellos y deslizando la mano por su cuerpo se fue alejando de ella sin dejar de contemplarla.

Al salir por la puerta, y dirigirse a su camara, el principe rememoraba lo vivido y no se podia creer que hubiera sucedido, era tan feliz, tan alegre se encontraba que se pondria a dar volteretas o a hacer el pino por los pasillos, pero se contuvo, y al llegar a su habitación, se desnudó nuevamente para introducirse en el barril lleno de agua calida que dibujaba volutas de vapor en el aire, se metió todo el, dejandose acariciar por la calida y humeda sensación de bienestar, cerrando los ojos nuevamente pensó en la princesa.

(Se movía sobre el, un gemido suave escapaba de su garganta, y se mezclava con un suave uh, apagado pero claramente perceptible que se sucedia al mismo tiempo que el gemido, el gemido se iba repitiendo cada vez que su miembro la horadaba, y con el el sensual uh!, que se repetía……………la respiración cada vez más agitada, podia ver los pechos llenos, duros, hermmosos ante el, como se movian con cada movimiento de su penetración, y gozaba tando del hecho de estar poseyendo al a princesa, como del hecho de contemplarla, olerla, saborearla y escucharla……………mas gemidos, mezclados con suspiros cortos, y el uh! Oh dios mio, ese uh! Era tan erotico, salia del mismo interior del cuerpo de la mujer, y le hacia estremecerse cada vez que lo escuchaba, la veia mordisqueandose el labio inferor, sonreir abandonada al placer, mientras se sucedian los uh! Los oooh!! Y los aaahhh! Sin exageraciones, sin reiteraciones, la princesa no debaja de moverse mientras lo cabalgaba, se movia en circulos, el sentia los flujos qu ese escapaban por las rendijas que dejaba su miembro erecto y taladrador en la vagina de la princesa, y sus temblores, sus arqueos de cuerpo, como se lamia los dedos de la mano, o el sonido de los sexos al unirse y penetrarse una y otra vez……todo se convertia en una sinfonia sexual, sonidos inconfundibles del placer, de vida y de cariños compartidos…….se acercaba el momento más mágico……………la respiracion ya era casi frenetica, los gemidos se convertian en gritos y el cuerpo estaba cubierto de una finisima pero a la vez bellisima pelicuala se sudor, y casi estaba a punto de llegar el momento culminante…)

Se abrió la puerta, y el principe despertó abruptamente de su ensoñación, girando la cara hacia la puerta, su majestad El Rey entró en la camara

- Muchacho, aun estas asi? Pero deberias darte prisa, el dia esta ya muy avanzado y hoy tenemos muchas cosas que hacer!!!!

El Principe, azorado, por haber sido interrumpido en un momento bastante intimo e intentando disimular su mas que si no visible a los ojos del monarca, evidente para cualquiera que se hubiera fijado, excitación, se envolvio en toallas y empezo a vestirse precipitadamente, mientras el Rey se ocupaba en abrir ventanales y dejar que la habitación fuera inundandose de luz solar…

- Donde habeis estado esta noche bribon? Mis sirvientes me han dicho que no os encontrabais en vuestra camara cuando os prepararon el baño!!!
- Majestad, lo siento, me costó dormir y estuve paseando por el castillo
- No te preocupes muchacho, no debes darme explicaciones, jajajajaja, estas en tu casa!!!

Y Tomando del hombro al principe ya vestido salieron directamente de la habitación a las escaleras que llevaban al salon del trono

- Hoy querido amigo, tenemos una fiesta, pero lamentablemente la princesa no podra acompañarnos
El rostro del principe sufrio un amago de sombra, que no pudo evitar al conocer que la princesa no estaria esa noche con ellos.
- Y eso majestad? No se encuentra bien vuestra hija la princesa?
- Si, muchacho si, se encuentra bien, de hecho, esta mañana se econtraba muy bien, estaba radiante y le brillaban los ojos
- Me alegro señor, entonces su ausencia no se debera a que este indispuesta!
- No muchacho, su ausencia se debera, a que su mejor amiga la ha invitado a cenar y dormir en su palacio esta noche, a ella tambien le ha incomodado bastante, tenqo que reconocer, que creo que le estas gustando, jajajajaja

Y el viejo Monarca dando unas palmadas en la espalda del principe, solto unas cuantas carcajadas que resonaron de forma agradable entre las paredes del castillo

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La princesa estaba prparando su ajuar, aunque solo fuera una noche, no podia ir tal cual, sus sirvientas prepararon varios vestidos en un baul, junto con zapatos y la corona de princesa, asimismo la ayudaron a vestirse, mientras la muchacha, que parecia encontrarse en estado de hipnosis, se dejaba bañar, cepillar el cabello y vestirse con toda facilidad, contrariamente a lo que era habitual en ella.

Una vez vestida, la princea bajó acompañada de sus sirvientas y de dos lacayos que transportaban el baul de la joven. Ella se desvió hasta al salon del trono para despedirse de su padre, que estaria acompañado, y en ese instante se le volvió a iluminar la cara, del principe.

Con gesto decicido abrió la puerta y entro en el salon, descubriendo a los dos hombres que charlaban animadamente, y que al escuchar sus pasos se volvieron a ella, y sin terciar palabra alguna, la contemplaban embelesados, uno con orgullo de padre y el otro con el deseo y el amor en su mirada.

- Padre, me despido de vos hasta mañana – y mirando al Principe le sonrió y le dijo – y tambien de vos principe!
- Que os divirtais alteza – contestó el principe – este palacion o sera lo mismo sin vuestra presencia.
- Diviertete hija mia – contesto el rey – mañana volveremos a estar juntos

Y con una graciosa y femenina reverencia la princesa salio riendo y mirando vrias veces hacia atrás.

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El dia transcurrió lentamente para el principe, que entre la charla con el rey, los agapes y las visitas de altos nobles del reino no dejaba de pensar en la princesa, y tras la cena, cansado y aburrido y dandose cuenta de que estaba echando mucho de menos a la princesa ingresó a su cuerto, dirigiendose a la cama…estirandose en ella y relajandose cerró los ojos y justo en ese instante la voz de la princesa resonó en sus oidos

- buenas noches mi querido principe..

Y sin ser consciente de lo que hacia, contesto enseguida

- buenas noches mi estimada princesa..

Pero al abrir los ojos, estaba solo, ella solo habia existido en su mente, no sabia como, ni porque, pero se estaba enamorando, perdidamente y no hacia otra cosa que pensar en la princesa, la mas bella entre las bellas..



Capitulo 7

El Principe estaba inquieto, en los ultimos dias, apenas habia visto a la princesa, breves instantes, el jaleo de la corte parecia ocuparlos a ambos por separado todo el tiempo del mundo y los pequeños encuentros, cortos y llenos de interrupciones habian sumido al principe en un pequeño estado de decepción.
Asimismo podia detectar que la princesa estaba cansada, su rostro mostraba la falta de descanso pero el poco podia hacer al respecto, ella no se habia escapado, parecia incluso como si le rehuyera en ocasiones.

Sumido en sus pensamientos bajo a desayunar y a tomar un poco de aire fresco, no estaba muy animado precisamente, además, esa misma mañana al despertarse habia encontrado un pequeño papel ante la puerta en el interior de su habitación y al abrirlo habia leido las palabras escritas por la princesa

- Hola, soy yo, me apetecia charlar contigo, buenas noches principe

Y entro en la salita donde los sirvientes habian preparado unas bandejas con bollos, dulces y jarras que dejaban escapar volutas de vapor, indicando que el contenido era algo caliente.

Lentamente fue comiendo alguna cosa, pero no tenia apetito, su pensamiento se detenia invariablemente en la princesa, que precisamente en aquellos instantes irrumpio en la habitacion

El corazon del principe dio un vuelvo, se levanto para saludarla y pudo observar como en el rostro aun cansado de la princesa, se dibujaba una sonrisa tan atractiva como ella misma y sentandose enfrete de el empezo a comer alguna cosa.

- Os encontrais bien princesa? Todo ha ido bien?
- Si, muy bien –fue la respuesta – aunque me cuesta dormir
- Quizas deberiais volver a descansar y podriais permitir que os acompañara a vuestra camara
- No, no os preocupeis principe, y os aconsejo no insistais, cuando lo necesite descansare.

El principe se sintió algo azorado con la respuesta de la princesa, que dandose cuenta de su estado de animo, intento llevar la charla a temas menos profundos aunque sin demasiado éxito.
El principe tenia la sensacion que a la Princesa le ocurria alguna cosa con respecto a el, y eso le preocupaba, pero ella no parecia querer decir nada al respecto y pese a que su simpatia y su aprecio era visible, algo habia que no era como unos dias antes y el principe se armó de valor tras la ultima frase de la princesa

- Creo que os voy a hacer caso y me acostare a descansar, necesito dormir
- Princesa, os puedo hacer una ultima pregunta antes que os marcheis?
- Si, claro, por favor – respondió la princesa
- Os noto algo diferente, como si hubierais decidido frenar vuestros impulsos o sentimientos hacia mi

La princesa sonrio unos instanttes y contestó:

- Asi es Principe, estoy frenando, si, frenando
- Bien, entonces no os molesto mas alteza, pero tenia esa sensación y solamente deseaba confirmarla
- NO puedo pasarme el tiempo pensando en vos, haciendo por encontraros, tengo muchas otras cosas que hacer
- Lo entiendo alteza, es cierto, y posiblemente sean mucho mas importantes todas esas cosas que yo, no os preocupeis, descansad y recueperad fuerzas, creo que el dia de hoy sera muy intenso

La princesa se alzó mirandole con ojos tiernos y enviandole un beso salió de la sala dejando en ella al principe, con su animo maltrecho y preguntandose porque extraña razon la princesa habia decidido frenar sus impulsos, o cambiar su manera de ser.

Caminando por los pasillos seguia dandole vueltas a esa cuestion, incluso empezo a plantearse la posibilidad de regresar a su reino, en su pais tambien era necesario y aquí estaba vegetando y vagueando mas de lo habitual, y eso no le agradaba

Al recodo de un pasillo se encontró al Rey, que tomandolo afectuosamente por los hombros le hizo dar media vuelta, acompañadme principe, necesito vuestro consejo, esta tarde esperamos una visita muy importante, tres magos que vienen del lejano oriente se presenaran en el castillo para descansar unas horas antes de volver a partir a cumplir con sus obligaciones, y debo organizarlo todo, querriais ayudarme?

El principe asintió, si, necesitaba algo en lo que distraerse de sus pensamientos, quizas la princesa no estaba sintiendo nada por el, y su impacto inicial habia sido sustituido por una apatia, por una rutina o un aburrimiento, no conseguia entenderlo, no era capaz de deducir las razones, solo sabia que se encontraba mal, que no le gustaba sentirse asi, y el sugerimiento del rey le ayudaria talvez a evadirse de la amarga realidad de esos momentos.

Juntos caminaron hasta la salida del castillo, y empezaron a trabajar en organizar la recepción y alojamiento de los tres misteriosos magos..



Capitulo 8

El Rey demostró su eficiencia, organizando con detalle todos los eventos, la recepción, el festejo, la comida protocolaria y la conversacion privada con los Magos antes de acompañarlos al alojamiento, mientras tanto el principe colaboro activamente al lado del Rey y se sintió honrado por ser invitado a participar en el debate que tendria con los magos, no obstante su mente se veia invadida constantemente por las imágenes de la princesa, caminando, riendo, gozando o durmiendo, no dejaba de pensar en ella un solo instante, y le costaba concentrarse, aunque lo lograba por momentos, vivia en su mente en total intensidad.

Las horas del dia fueron pasando velozmente y sin poder volver a coincidir con la Princesa que según se enteró debía recibir en audiencia a un Principe del otro lado del océano, un pinchazo de celos sacudió su corazón de forma dolorosa con ese pensamiento de que quizas fuera alguien importante para ella, que todo lo que habian vivido en los ultimos dias fuera tan solo un juego para ella, y que en realidad, el, al igual que los anteriores principes no seria nunca el elegido de la mujer que se habia instalado bajo su piel y en su corazon.

Otro suceso tambien le preocupó, recibió noticias de su reino, una enfermedad contagiosa se habia esparcido por los pueblos y villas, causando ya algunas muertes y tambien dejando en cama a multitud de personas enfermas con fiebres altisimas, y su presencia era requerida con urgencia en su tierra, lo cual lo entristeció sobremanera y se apresuró en un descanso a preparar sus cosas para partir con el nuevo dia, y buscando al Rey le comentó sus deseos, pese a la excelente amabilidad que con el habian tenido tanto el como su hija, su conciencia no le dejaba vivir tranquilo manteniendose ausente connociendo tanto dolor.

El Rey sonrió, afectuosamente, y dirigiendole la mejor de las sonrisas, entendió su preocupación, pero le invito no obstante a participar en la reunión con los magos tras la cena, quizas te haga mucho bien y te sirva de ayuda hablar con ellos querido hijo.

Asi pues, llegada la hora de la recepcion oficial del Rey y la Princesa a los tres magos, muy sencillos en sus vestimentas, y muy parcos en palabras, el principe se cambió de ropas para asistir a la cena oficial.

En la cena, el principe fue colocado a la izquierda del rey y a su lado tenia un joven principe llamado Alises, que venia de la tierra llamada Argentea al otro lado del mar, mientras que a la derecha del Rey, se sentaba su hija, que lanzaba miradas constantes a los dos principes que se encontraban mas alla de su padre. Cada vez que la vista de ambos principes se cruzaban ella la retiraba y en cambio cuando se cruzaba con la del otro principe, su rostro se iluminaba.

La cena paso lenta, el principe apenas participo de la conversación y tampoco hablo demasiado con el joven que tenia sentado a su lado, se sentia triste, preocupado y casi casi apartado de un corazon que se habia adueñado del suyo totalmente.

Casi sin darse cuenta, comiendo de forma frugal y absorto en sus pensamientos, la cena se acabo, y levantandse de la mesa, El rey invito a los tres magos a acompañarle a la sala contigua, mirando al joven principe le invitó a unirse a el y las 5 personas entraron en la sala, donde el Rey les mostró sus asientos, alrededor de una mesa redonda en la que humeaba una jarra de café caliente y una pequeña bola de cristal que se alojaba en un tripode de oro bruñido.

El Rey al sentarse todos sus invitados, saludo de difrente manera a los tres magos:

- Apreciados magos, sed bienvenidos a este vustro lugar de reposo, y hacedme saber las noticias que me traeis..

Uno de los magos, de largos cabellos blancos ligados por un cordel de piel de vaca se levanto y con voz seria, pero agradable inició su charla

- Hemos venido desde muy lejos mi Señor, para haceros saber, cosas que os interesaran a la vez que os preocuparan, pero como en anteriores ocasiones nos teneis a vuestro servicio para orientaros y ayudaros, la primera de las noticias es buena, en este salon se haya la persona que posiblemente desposara a vuestra hija y unira dos florecientes reinos en uno solo, pero no sera una unión fácil, puesto que vuestra hija es dificil de enamorar, aun asi esa es una noticia que nos halagamos en daros, a la par que escucharemos a vuestro invitado en su solicitud.

Lentamente se sentó en su silla, para dar la palabra al invitado de ojos inclinados y de piel amarillenta, de largos cabellos lacios morenos que de la misma ceremonial manera se levanto para hablar:

- La Siguiente notica mi Señor, es terrible, una extraña enfermedad, asolara vuestro reino, la misma que ya esta asolando el reino de vuestro invitado, y que incluso a El le llevara a una dura lucha con la muerte, de ahí el misterio de mi hermano, posiblemente sea la persona destinada a hacer feliz a vuestra hija, pero hay una negra sombra cubriendo su pais, y le cubrira a el tambien, con lo cual, no podemos ver mas alla majestad.

Al igual que su compañero, se sento para dar paso al ultimo de los magos, el pelirrojo y de ojos verdes chispeantes, lleno de pecas, con un rostro agradable que empezó a decir:

- Vos, principe teneis la clave, y sereis la llave si triunfais para lograr erradicar la enfermedad maligna de ambos reinos, y vuestra propia felicidad, nadie mas que vos podra luchar contra ella, ndie mas que vos podra vencerla, y la unica ayuda que podais recibir sera la que nosotros podamos daros con nuestras visiones y magia, que no son suficientes para devolver la vida a nadie, ni para curar ninguna enfermedad, pero estamos dispuestos a partir con vos a vuestra patria mañana mismo, con el fin de lograr erradicar ese peligro, puesto que si no venceis, se hara la dueña del mundo.

El principe no podia creer lo que estaba escuchando, se levantó de la silla al sentarse el ultimo de los magos, y de forma balbuceante habló

- No os conozco, y no se de donde procede vuestra informacion, o vuestro poder, pero si ha de servir para que mi pueblo sane, y para que este pueblo que me ha acogido no padezca, vuestra ayuda sera bien recibida, y me sentire honrado con ella, pero decidme, que tipo de enfermedad es la que puede causar tanto daño?
- La enfermedad es una enfermedad magica, consume los buenos sentimientos, se apropia de los malos y convierte a quien la padece en un ser huraño, violento y peligroso, que no duda en hacer daño a los demas o a si mismo, por eso un corazon puro es el unico que la vencera, y ese corazon es el vuestro
- Como podeis saber eso? No os habia visto nunca, ni siquiera sabia que existieseis!!!!
- Porque somos magos y os conocemos y os respetamos, pero ahora no es el momento de hablar mas, ahora es el momento de tomar fuerzas, hemos de partir hasta vuestro pais mañana temprano, durante el trayecto hablaremos mas Principe, y levantandose los trs, reverenciando al Rey salieron de la camara hacia sus alojamientos

El Rey se levanto pesadamente, y mirando al joven principe, azorado y confundido le tomo por los hombros para insuflarle animos y mirandolo a los ojos le dijo, no temais joven Principe, la vida nos somete a duras pruebas en ocasiones, pero si teneis y yo estoy convencido que es asi, coraje, vencereis, mi corazon viajara con el vuestro y esperare ansioso vuestro retorno, y salio tambien de la habitación.

Con paso cansino, como si estuviera soportando un enorme peso, el Principe llego a su habitacion, al entrar y cerrar la puerta, descubrió a la princesa senatda en un taburete, mirandolo fijamente y con triste mirada.

- Os vais mañana Principe?
- Asi es Princesa, mi pais esta sumido en una incomprensible enfermedad magica.
- Lo se, a nosotros tambien nos han llegado las noticias
- Debo descansar princesa, mañana al amanecer partiremos
- Me gustaria…………-la princesa se interrumpió, para proseguir unos segunods mas tarde- quedarme a dormir con vos principe

Los ojos del principe brillaron de alegria, necesitaba la compañía de la mujer que amaba para poder sentirse fuerte y seguro, y sin mediar mas palabra ambos se dirigieron al lecho, despojandose de sus vestidura y acostandose abrazados, pegados sus cuerpos el uno al otro.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy impaciente por saber como continua el relato, mucho más ahora que he descubierto que existe esa enfermedad magica que consume los buenos sentimientos, se apropia de los malos y convierte a quien la padece en un ser huraño, violento y peligroso, que no duda en hacer daño a los demas o a si mismo. Espero que esa enfermedad no traspase el reino de la fantasia.
Storm

Anónimo dijo...

CARAY ESTOY IMPACIENTE DE SABER Q PASA A CONTINUACION

Ana dijo...

¿No hay segunda parte de esta historia? ¡Yo quiero leerla! Jeje.
Un beso.

Catman dijo...

la habrá...solo que necesito un poco mas de tiempo Ana
jeje

mi locura...ser yo dijo...

Que decir ...Mi querido Principe... aun no te has ido, y impaciente espero vuestra vuelta...volver pronto...y contar...Un dulce beso...Esencia.

 
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